Presidente Spencer W. Kimball
“Lo colocamos [a Jesucristo] en un pedestal como ningún otro grupo del que yo sepa. Para nosotros, Él no sólo es el Hijo de Dios, sino que es también un Dios, y estamos sujetos a Él… “No importa cuánto hablemos de Él, nunca es bastante. “Él no sólo es el Carpintero, el Nazareno, el Galileo, sino Jesucristo, el Dios de esta tierra, el Hijo de Dios, pero, lo que es más importante, nuestro Salvador, nuestro Redentor… “Agrego mi propio testimonio: Yo sé que Jesucristo es el Hijo del Dios viviente y que fue crucificado por los pecados del mundo. “Él es mi Amigo, mi Salvador, mi Señor y mi Dios”.