El profeta José Smith
“Y éste es el evangelio, las buenas nuevas, que la voz de los cielos nos testificó: “Que vino al mundo, sí, Jesús, para ser crucificado por el mundo y para llevar los pecados del mundo, y para santificarlo y limpiarlo de toda iniquidad; “para que por medio de él fuesen salvos todos aquellos a quienes el Padre había puesto en su poder y había hecho mediante él” (D. y C. 76:40–42).